A pesar de que los economistas generalmente tratamos de separar la economía de la política (o quisiéramos que así sea), la realidad en nuestro país y casi todas partes del mundo, es que la política influye fuertemente en la economía. Los principales mecanismos que han encontrado los políticos para “manejar” la economía es por medio del aumento del gasto, aumento de subsidios, controles de precios en los mercados, y restricciones a al comercio (el alza de aranceles a las importaciones colombianas es un ejemplo claro de eso).
La intervención del Estado en los mercados no es necesariamente mala, al contrario, cuando se hace bien sin afanes politiqueros y con un respaldo técnico, puede ser ventajoso ¿Por qué? Yo siempre digo que el mercado es bastante “cuadrado” y que una buena intervención y reglas claras lo pueden hacer más “redondeado”, es decir que las relaciones entre oferta y demanda pueden fluir mejor. Al mismo tiempo la intervención del Gobierno, se puede comparar a un bisturí, si se lo usa bien ayuda a salvar al paciente, corta la grasa y nos deja más sanos, pero si se nos va la mano, cortamos demasiado y matamos al paciente. Hay un delicado equilibrio entre una buena y una mala participación del Gobierno en la economía, y creo que en el Ecuador estamos cruzando la raya hacia el lado negativo.
Julio José Prado
Director del Área de Entorno Económico IDE Business School
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