Desde las edades más tempranas ya se les pregunta a los chicos qué quieren ser cuando sean grandes. Algunos desde muy pequeños lo tienen claro, por tradición familiar o por vocación. Otros, aún a las puertas de la etapa universitaria, se encuentran indecisos.

El futuro de nuestros estudiantes es una tarea de toda la comunidad. Es muy importante que los padres de familia se involucren en este proceso. A los niños hay que observarlos y escucharlos para ir perfilando en qué áreas son mejores y se sienten más motivados.

En un mundo tan competitivo, la edad para pensar qué carrera y universidad elegir debe ser cada vez más temprana. Si bien es cierto la decisión definitiva puede esperar hasta el último año de bachillerato, es recomendable que desde los últimos años de básica superior la familia piense en esto. Un rol fundamental en el colegio lo tienen los profesionales del DECE y los tutores, quienes deben conocer al estudiante y mediante la aplicación de diversos tests a lo largo de la vida estudiantil y de entrevistas más o menos formales, pueden ir potenciando el proceso de autodescubrimiento del adolescente.

Al estudiante debe orientársele, pero también favorecer a que sea el protagonista de su elección, para contribuir a su madurez personal. Se le puede apoyar haciéndole analizar diferentes aspectos en los cuáles debe enfocarse a la hora de elegir carrera y universidad, tales como presupuesto, área de preferencia, salida profesional, localización de dicha universidad, entre otros.

En Nuevo Mundo, la mayor herramienta de preparación que les podemos brindar es una educación integral y con mentalidad internacional. De esta manera estarán preparados para la opción que escojan.

Psic. Anais Calle Oliva
Directora del DECE

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